Cuando se administra por vía endovenosa en altas dosis, la vitamina C puede alcanzar concentraciones en sangre muy superiores — incluso hasta 100 veces mayores — que por vía oral, permitiendo niveles que no se logran con suplementación convencional.
.png)
Es un enfoque terapéutico que busca modificar el entorno celular y metabólico que el tumor necesita para crecer.
Cuando la vitamina C se administra por vía endovenosa en megadosis, alcanza concentraciones en sangre hasta 100 veces superiores a las que se logran por vía oral, permitiendo alcanzar niveles terapéuticos que no son posibles con suplementación convencional.
Refuerza el sistema inmune, ayudando al cuerpo a responder mejor frente a enfermedades y procesos inflamatorios, fortaleciendo las defensas naturales del organismo.

A estas concentraciones terapéuticas, la vitamina C actúa como agente pro-oxidante selectivo sobre células tumorales, generando un entorno de estrés oxidativo que afecta a células enfermas mientras protege las células sanas.
Acompaña tratamientos convencionales como la quimioterapia, pudiendo contribuir a reducir efectos adversos y mejorar la tolerancia al tratamiento oncológico.